“Si es que una unidad se hubiera visto afectada por las lluvias u otros desastres, se está tomando previsiones, junto a los directores distritales, para que de acuerdo con los requerimientos se adopten algunas alternativas: pasar clases en otro recinto o, si el caso fuera extremo, postergar el inicio hasta que las condiciones estén dadas, y hacer una reprogramación del calendario escolar”, había antelado el ministro Aguilar.
En lugares afectados por las inundaciones como el Chapare, algunas comunidades del norte de Potosí o la ciudad de Trinidad, Defensa Civil, las Fuerzas Armadas y la Policía han instalado carpas donde los estudiantes podrán pasar clases mientras persistan los problemas ocasionados por los fenómenos naturales.
De acuerdo con datos de la gestión 2009, el presente año, una cifra superior a los 2 millones 682 mil estudiantes acudirán a 16.464 Unidades Educativas públicas, privadas y de convenio en todo el país.
A través de la Unidad de Transparencia, se han recibido 365 denuncias de cobros irregulares y problemas con el contrato padre – unidad educativa. De cada una de ellas se está haciendo el seguimiento para determinar los niveles de gravedad.
Por otra parte, en coordinación con la Policía Boliviana y el Viceministerio de Seguridad Ciudadana, el Ministerio de Educación emprende el plan “construyendo una escuela segura” destinado a dotar de información necesaria sobre seguridad ciudadana y educación vial a niñas, niños y adolescentes, además de prevención en materia de consumo de drogas y alcohol.
El programa referido llegará a todas las unidades educativas de los nueve departamentos del país. “Queremos comenzar el año escolar brindando clases de seguridad ciudadana a los niños de toda Bolivia”, manifestó Diego Pary, Viceministro de Educación de Formación Profesional, a tiempo de presentar el plan.
















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